Mostrando entradas con la etiqueta Tenshu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tenshu. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de abril de 2012

Capitulo 25: "Disfruta cada uno de tus días."

Yami salió de la ducha, temblando de frio. Aún era muy temprano por la mañana, pero estaba emocionada porque después de mucho tiempo de no ver a sus amigas, hoy se reuniría con ellas dentro de un par de horas. Salió del baño y corrió a su habitación con la toalla enrollada alrededor del cuerpo; se desnudó, se seco el cuerpo y se puso ropa interior entre temblores.

Entonces, pasó frente al espejo de su habitación y se detuvo ante a él para mirarse. Suspiro y al cabo de un rato, se retiró. No importaba cuantas veces se viese en el espejo, nunca le terminaba de agradar lo que veía; ya fuese que se viese sin absolutamente nada de ropa, o hasta vestida y maquillada: el reflejo de ella no le gustaba. Sabía que no se agradaba a si misma por aquella expresión de hastío en su rostro, que sin importar si sonreía, permanecía en sus ojos. Además, estaba su cuerpo... y aunque ella sabía cuán atractiva era, detestaba que los chicos se fijaran en ella por eso; por eso hacía lo posible por cubrirlo, para que no se fijaran en ello a simple vista.

Suspiró y finalmente se vistió. Luego volvió a acercarse al espejo, y minuciosamente se maquilló levemente el rostro; poniendo énfasis, especialmente los ojos. Trataba de ocultar su permanente expresión y cuidaba de cubrir los pequeños detalles que la hacían sentirse más a disgusto con ella.

Una vez que termino de arreglarse, tomo una bolsa de mano y guardó lo necesario: Dinero, celular, audifonos, etc.

Salió de su habitación con cuidado y se encamino a la cocina, en donde tomo una taza y se preparo un poco de café para quitarse el sueño y frío. Se llevo la taza a los labios... justo en ese momento recordó la sonrisa de Takeshi tal y como si lo estuviese mirando.... de pronto, sus ojos se humedecieron y Yami no supo distinguir si se debía a la nostalgia que le producía pensar en él, o si era por el dolor de haberse quemado la lengua con la bebida caliente. Pero sonrió, por la ironía de aquello.

De pronto, sintió una mano posarse sobre su hombro y giro el cuerpo sobresaltada. Su madre la miraba fijamente. ― ¡Ma'...! Me has asustado... casi me derramo el café encima.

― Lo siento, sólo quería que voltearas para saludarte.

― Buenos días mamá ― dijo Yamile y se acerco a ella, para besarle la mejilla.

― Buenos días. ― respondió y la miró ―Ya te has bañado y arreglado ¿Saldrás con tus amigas?

― Sí, y quizá deberías decir "Saldremos". Pensé que papá y tú deseaban ir también. ― dijo Yami tomando un plato en el que se sirvió leche y cereal.

― Iremos. Aunque simplemente te llevaríamos a donde se verán porque no sabes llegar; pero quizá luego te separes de nosotros y ustedes vayan a otro lugar... o simplemente no notes nuestra presencia.

Sonrió. ― Bueno, de cualquier modo irán. Lo mejor sería que papá ya despertara y ambos se quitaran sus pijamas para ir; se supone que quedamos de vernos en hora y media allá, y no sé cuanto tardemos en llegar.

***

Yami bajo del metro -seguida de sus padres- y comenzó a caminar, mientras miraba a su alrededor. Nunca había estado en ese sitio.

El día anterior Kaiya la había contactado para invitarla a salir con Arween, Tenshu, Sayu y Junjou. Habían planeado dar una vuelta y curiosear en un tianguis en el que vendían toda clase de artículos referentes a cualquier moda excéntrica: desde rockeros, metaleros, darks, etc., etc..

Ahora debía buscarlos en una biblioteca cercana a su destino, que habían denominado como el punto de encuentro.

― ¡Yami-chan! ― escuchó que alguien gritaba y giro el rostro en todas direcciones, buscando el origen de aquello. A unos cuantos metros alcanzo a ver a Kaiya, quien la había llamado y ahora la saludaba con la mano. Entonces, notó que alrededor de Kaiya ya se encontraban Tenshu, Sayu y Junjou; y avanzó para saludar a todos.

 Al tener de frente a Kaiya le dio un efusivo abrazo y le dijo― ¡Hola! Ya los extrañaba ― refiriéndose también al otro par.

― Sí ya tenía muchote tiempo que nos nos veíamos ― respondió Kaiya ― En noviembre me parece... ¡Y ya ha pasado más de un mes!

― ¿Oh? Han venido tus padres. ― dijo Junjou, mirándolos a lo lejos, mientras se detenían a examinar alguna cosa.

― Sip... yo no sabía llegar y me guiaron. Además, ya los conoces; ambos tuvieron un cercano pasado, genial y oscurillo como nosotros, y querían venir a ver un poco de lo que hay por aquí. ― dijo Yamile sonriendo.

― Sí... eso los hace geniales. Mucho. ― tercio Kaiya. ― Por cierto, Arween no podrá venir, así que sera mejor que nosotros continuemos.

Todos asintieron y comenzaron a caminar guiados por Kaiya, quien parecía ser la que conocía mejor la zona.

Al cabo de un rato, parecía que Kaiya y Yami se habían quedado solas, pues Tenshu se había perdido, Junjou y Sayu se detenían a ratos para mirar ciertas cosas, o simplemente para permanecer enlazados en un beso, y los padres de Yami ya habían quedado muy atrás.

― ¿Ha pasado algo interesante en tu vida? ― pregunto Kaiya a ella, luego de un momento de divagar.

― No sé que sería algo "interesante". A mi, por ejemplo, lo más sustancial e interesante que me ha pasado por ahora, es que he venido a pasear un rato con una de mis mejores amigas -la más loca y posesa que me encontré-, a un sitio que es bastante curioso, loco y esotérico; en el que estoy segura que nos miran raro, y podríamos salir drogadas si no tenemos cuidado. ― dijo Yami sonriendo a la vez que rechazaba a un chico que le ofrecía alguna bebida que se veía bastante curiosa. Luego la miro a los ojos. ― Creo que aparte de eso, nada me importa más por ahora.

― Bueno sí, suena interesante y raro cuando lo dices así. Pero yo me refería a algo como: sí has salido a tomar a algún lugar, o a dar una vuelta... o sí has hecho nuevos amigos por los que me iras a cambiar... o si has conseguido algún cuñado para mi. Al menos, algo que yo no sepa. ¡Cuéntame alguna anécdota nueva de la que me haya perdido!

― Sabes que no tomo, más que para brindis especiales; no salgo mucho porque no me dejan y no te cambiaría...― su amiga le sonrió ― Pero bueno... veamos, algo nuevo... mmm...  Bueno, hay mucho por lo que contar. Tengo una amiga, que me gustaría que conocieses y que me dieses tu opinión de ella... mmm... y sí, ya tengo un novio.

Kaiya había estado mirando la ropa de un puesto distraídamente, pero cuando escuchó aquello se giro bruscamente ante Yami y la sujetó por los hombros. ― ¿¡¡Novio nuevo!!? ¡Genial! Hace años que no tenías ningún interés en tener novio... creo que desde que nos conocimos.

― ¿¡Novio nuevo!? ¿Yami? ― pregunto Sayu, quien había aparecido detrás de Yami repentinamente; Kaiya asintió.

― Eaaaa... Yamile tiene novio, y ¿Al menos es guapo? ― preguntó Junjou.

― Espero, que por lo menos sea más guapo que tú Junjou. ― dijo Kaiya en tono burlón. ― ¿Qué tal es el tipo?

― Es un buen chico, mas alto que yo y no es feo; aunque sí quizá chistoso. Yo no planeaba salir con él ni nada, pero las cosas así se dieron. Por eso no estoy muy segura, de que realmente me guste.

― ¿Sales con él sin que te guste? Espera, ¿No es el chico que dijiste la última vez que nos vimos, que te gustaba? ― pregunto extrañada Kaiya.

― No, no lo es... aunque ese chico me siga gustando.

― Entonces ¿Porque mejor no salias con el chico que en serio te gusta?

― Aaaaam... es una larga historia. ― continuaron avanzando por entre los locales y puestos, y mientras Yami iba contando la historia lo más resumida posible, sin dejar ningún detalle importante suelto.

― Ya veo... ― dijo al fin Kaiya ― Maldito tonto: no merecía que una chica tan linda, buena, amable y sexy como tú se fijase en él...

Yami rió por los comentarios de Kaiya ― Creo que me sobrestimas... Independientemente, de cualquier forma no creo que haya sido culpa de Takeshi. Me ha pasado lo mismo que con Tenshu. Yo no me he confesado por que son mis amigos, y al final ellos han escogido a otra chica; con lo que yo he salido lastimada por mi propia idiotez.

― Siempre me pregunté porque nunca te atreviste a besar a Tenshu al menos para quitarte la curiosidad. ― interrumpió de pronto Junjou.

― Emmmm... porque nunca sentí la necesidad de hacerlo y porque...

― Yo no lo hubiese permitido de haberlo intentado. ― completó Tenshu, quien se encontraba oculto detrás del alto Junjou y de pronto apareció ― Porque no es eso lo que Yamile se merecía.

― aaaam... yo... ― Yami balbuceo un poco, sintiéndose avergonzada hasta que Sayu prosiguió

― No sé... Yo siento que todo esto ha pasado porque Yami no merecia estar con ellos. Quizá sea, que haya alguien que en algún momento va a ser el que realmente deba ser querido por ella. Ese alguien sera bueno, la cuidara, respetara, ayudara, admirara y la amara; ella también lo querrá y entonces estarán juntos. ― dijo románticamente Sayu.

― Ja. Dime donde está ese alguien y ahora mismo lo beso sin importarme que eso de los besos me de un poco de nervios. ― exclamó Yamile.

― Quizá todavía esté escondido en algún lugar y un buen día aparecerá. O puede ser el novio que ahora mismo tienes.

―  Prefiero la primera opción. ― afirmo Yami.

― Por el momento, disfruta el novio que tienes ahora, y aprovéchalo. ― dijo sonriente Kaiya ― Yo igual disfrutare mi actual y reciente novio.

― ¡Genial que tengas a alguien con quien salir! Ojala te quiera y respete adecuadamente. ― le deseo Yami.

― Lo mismo para tí.

Luego de eso, continuaron avanzando por la calle, hasta que llegaron a un sitio en donde una banda de rock estaba comenzando una especie de pequeño concierto. Los padres de Yami se encontraban ahí, y decidieron quedarse un rato a escuchar la música.

― Eeeeey... Cuéntame que mas has hecho. ― le dijo Kaiya, de forma casi inaudible, debido al ruido de la batería y guitarra.

Como pudo, Yami continuó contándole casi todo lo que había vivido con el resto de sus amigos en todo ese tiempo. Kaiya permaneció atenta y le dio ciertos consejos sobre ello, logrando hacer que Yami viese las cosas un poco diferentes y sonriera por ahora.

No importaba que Yami aún se sintiera mal por lo que había pasado con Takeshi; o que estuviese preocupada por Akita.... o que extrañara un poco a Akane. Por ahora, se encontraba disfrutando un buen día con la persona a la que más quería: Kaiya.

martes, 13 de diciembre de 2011

Capitulo 10: "Me quieres...?"

>> Yamile deambulaba, sintiéndose como un zombie... un zombie al que acaban de quitarle su órgano vital: su corazón.

― Yami-chan ¿Te sientes bien? ― preguntó la chica cuando vio a Yami. Y acto segudido, la sujeto, pues parecía a punto de desvanecerse.

Yamile no pudo negar ni afirmar lo que le acababa de preguntar su amiga en un principio; pero sintió las lágrimas a punto de escurrir, hasta que tras mucho balbucear y tartamudear consiguió contestarle ― N-no... y él es... u-un idiota.... un idiota al que quiero, y aún así... m-me ha rechazado... ― Al decir aquello último, Yami volvió a sentir un dolor en el pecho, pese a haber apostado a que ya no podía sentir más dolor, pues pensaba que ya no tenía un corazón.

― ¿Cómo que te ha rechazado?... ¡¿Acaso te le has confesado ya?! ― preguntó asombrada y preocupada Sayu.

― No... bueno, algo así.... ayer... ― Yamile dudó, pues sintió un nudo en la garganta, por lo que cuando recupero la voz, soltó las siguientes palabras de golpe antes de no poder volver a hablar ― ¡Ayer hable con él!... y... ¡Se enojo porque él ya sabía que me gusta y porque yo no le dije nada hasta ahora. Dijo que se había decepcionado de mí, pues él creyó que yo era tan fuerte como para poder decirle lo que siento; pero no lo hice y ahora para él soy una cobarde!... dijo... ― Yami se detuvo un momento para tomar aire, y luego, continuo en un tono más bajo ― ... dijo que era mejor que yo me alejara de él para olvidar lo que siento; y que después... después... ¡¡Ni siquiera podríamos volver a ser amigos!! ― Yami sorbió por la nariz, intentando contener un poco más las lágrimas ― y yo... yo no... no le dije lo que sentía porque no quería perder su amistad. Y ni siquiera le dije cuando lo vi con otra chica. Todo esto porque... ― en ese momento, Yami miro a Kaiya y dudó acerca del cómo debía continuar ― ... no quería perder la amistad de alguien a quien quiero mucho.... ¡Y cuándo se enteró, me rechazo!... yo creí que él me quería... y me equivoque...

Sayu abrazó a Yamile para permitirle llorar en su hombro y para hacerla sentir protegida.... y cuando la abrazó, Yami pudo ver en ese momento el rostro de Kaiya.... ¿Acaso ella sentía culpa?... pues eso es lo que parecía indicar su rostro.

― Lo siento ― dijo su amiga, y agachó la vista -"¿Por qué se disculpa?"- se pregunto Yami ― lo siento tanto Yami... yo jamás debí haber dicho aquello... jamás debí haberte dicho que Tenshu me gusta también... ¡Fue egoísta!

― ¿Qué estás diciendo?

― Sí....es que sí yo no te hubiese dicho eso, las cosas serían diferentes. Sé que el verdadero motivo de que no le dijeras a Tenshu que te gusta, fue porque sabías que a mí también me gusta y no querías lastimarme al decirle... pero lo cierto es que,  si yo nunca te hubiese dicho que me gusta, tú habrías podido confesarte y no te habría llamado tonta. Es más, quizá ustedes hasta habrían salido y tú no estarías lastimada por algo como esto.... ¡Lo siento! ― Kaiya agachó la vista, y comenzó a derramar lágrimas.

― Kaiya... hermanita... ― comenzó Yamile ― ... no he de negarte, que en parte tienes razón. No le dije nada a Tenshu porque pensé en ti y de ninguna forma te heriría o te cambiaría por un chico. Porque, te adoro niña; y por eso no quiero que sientas culpa por algo que no hiciste... heeey, mírame, y entiende... sí Tenshu me rechazó y reaccionó de esa forma ante todo esto, es porque aunque me cueste decirlo... él nunca me quiso y solamente estuvo jugando con mis sentimientos... no es culpa tuya... si no, mía... y de él....

Yami se acercó a Kaiya y la abrazó mientras contenía las lágrimas. Entonces, se prometió a sí misma que nunca volvería a sentir celos de una amiga... que ya no confiaría en los chicos... que no confiaría en que alguien la querría, ni confiaría en el amor... pero sobretodo, sintió que de alguna forma, ya no podría querer de nuevo... porque el chico que ahora quería le había arrebatado el corazón y lo había roto.... por ello, se prometió intentar no volver a enamorarse...  >>

***
― Oye Yami... ¿estás bien? ― preguntó Akane

― Sí... sólo necesito... salir y dar una vuelta ― Yami se levantó de su asiento y se encamino fuera del salón, mientras se deshacía de aquellos recuerdos que hace un momento la habían embriagado.

Una vez que Yami estuvo fuera del salón, se hallo ante el dilema de que ya no quería caminar más, pero tampoco quería regresar al salón; por lo que se sentó en el pasillo mirando de frente la puerta del salón y pudo ver desde ese ángulo a Takeshi platicando alegremente con Akane.

En ese momento, Yamile recordó de nuevo lo que acababa de volver a vislumbrar hace unos instantes, y quiso darse de topes contra la pared. Y luego, se sintió un poco mejor cuando así lo hizo...

Hace poco más de un año, ella se había prometido no volverse a enamorar... no confiar en los chicos, y no tener celos de una amiga... pero parecía que todo le estaba saliendo mal, todo por culpa de Takeshi....

― ¡No, no, no, no!.... ¡Yamile Genji, idiota! ― se dijo a sí misma, mientras cerraba los ojos y volvía a estampar su cabeza contra la pared... De pronto, Yami sintió algo blando apoyarse a un costado de su cabeza, lo que impidió que ella se golpeara de nuevo contra la pared. Y cuando abrió los ojos, notó que se trataba de una mano... la mano de Akita...

― No lo hagas hermanita... por favor.... ― dijo él. Luego le sonrió con calma, pese a que en sus ojos había un gesto totalmente opuesto a la calma...

Yami miró de frente a Akita mientras él movía los labios... y de pronto, sintió el impulso de arrojarse sobre él y poder besar esos labios carnosos. Entonces, sacudió la cabeza, lo miro a los ojos y dijo ―  Era divertido... y yo sólo quería comprobar que tiene más resistencia... sí mi cabeza se rompía antes, o si era la pared... ― sonrió ante su broma para salir del atolladero y continuo ― pero ya no lo haré mas...

― No creo que sea buena idea que lo compruebes... por favor, no lo hagas... ― Akita la miró a los ojos un momento más y asintió mientras sonreía; luego se dio la vuelta y entró al salón, con Yamile siguiéndolo de cerca...

"¿Pero que demonios acaba de suceder?" -se preguntó Yamile - "¡¿Quise besarle !" - Yami sacudió la cabeza, confundida e intento darle una explicación a eso - "Sólo fue el momento... estoy confundida por culpa de Takeshi quien me está haciendo sentir emociones muy fuertes.... y con esa confusión y mientras pensaba en él... aparece Akita y estoy segura que por ello quise besarle .. " - por un momento Yami no entendió por qué demonios se estaba explicando aquello, pero se sintió más tranquila al hacerlo...

En eso, Yamile sintió un golpecito en el hombro; y al darse vuelta se topo con Takeshi, que le dijo ― ¿Dónde estabas Yamile-chan?... Siento que mi hermana me evita.... y la verdad, me siento raro porque la quiero y no me gusta que me evite sin saber por qué...

Yami se volvió a llenar de esperanza ante la frase "...porque la quiero..." que aún retumbaba en sus oídos, así que inmediatamente contesto: ― Naaaaah... son imaginaciones tuyas... ¿Cómo porqué habría de evitarte?... y es que bueno, tampoco voy a estar pegada a tus talones todo el tiempo ― Al decirle esto, le dedico una sonrisa...

"¿Será verdad que si me quieres?" - pensó Yamile, mientras aún le sonreía, y ocultaba por un momento el miedo y dolor que estaba comenzando a sentir...